Llegar al mes de septiembre, que marca el inicio del último cuatrimestre sin mayores contratiempos y evitando conflictos sociales es una labor loable
Por DANIEL GARCIA ARCHIBALD
-La República Dominicana llega al último cuatrimestre del año con un manejo responsable de su economía, pese al contexto internacional adverso y a los efectos de la inflación mundial y los choques externos que afectan a las distintas naciones.
Llegar al mes de septiembre, que marca el inicio del último cuatrimestre sin mayores contratiempos y evitando conflictos sociales es una labor loable.
Ese esfuerzo ha merecido el reconocimiento de prácticamente todos los organismos internacionales, que hoy valoran la gestión económica dominicana positivamente y con buenas expectativas.
Tanto el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la CEPAL resaltan tres cosas: crecimiento sólido, estabilidad fiscal y liderazgo en la región. Son los mismos organismos que proyectan para este año un crecimiento de 4.5%, cuando los más pesimistas aseguraban que no llegaríamos ni al 3%.
Incluso advierten que, si se mantiene el ritmo actual de inversión y productividad, República Dominicana podría cerrar el 2026 con un crecimiento de 5%.

Durante «La Agenda Semanal», el nuevo espacio del presidente Abinader para rendir cuentas, el ministro de Hacienda, Magín Díaz, fue claro: que los indicadores mejoren no significa que todo esté perfecto. Y tiene razón.
Hay enemigos al acecho. Dos guerras Ucrania-Rusia y la tensión entre Estados Unidos e Irán más las decisiones de las grandes potencias sobre petróleo y combustibles, pueden cambiar el panorama en cuestión de días. Y eso golpea más fuerte a economías pequeñas y abiertas como la nuestra.
En ese encuentro con el presidente y comunicadores invitados se resaltaron datos importantes:
- La pobreza bajó a 14.58% en el primer semestre de este año.
- El empleo formal está en su nivel más alto en décadas.
- El salario mínimo ha aumentado por encima de la inflación.
- La ocupación femenina supera el 50%, la tasa más alta de la historia.
Magín Díaz lo dijo bien: «la estabilidad macro no lo es todo, pero sin eso no hay nada». El gobierno parece consciente y se prepara. Habla de refinanciar la deuda sin sobresaltos y de una inversión pública inteligente: «complementar, regular sin asfixiar, e invertir donde el sector privado no llega», puntualizó el ministro Díaz.
Con un sector bancario robusto encabezado por el Banco de Reservas, soporte clave de la construcción, la industria y la agroindustria República Dominicana sigue en una posición privilegiada.

Turismo, zonas francas, remesas y exportaciones siguen siendo los motores. Y en turismo hay una oportunidad extra: muchos canadienses están dejando de ir a Florida por la guerra arancelaria con EE.UU y podrían elegir RD.
Al final, la situación es relativamente buena, pero la tarea es no dormirse. Mantener la estabilidad, cuidar la inversión y blindarnos ante lo externo. Si lo logramos, el 2026 puede ser otro año de crecimiento y el 2027, año preelectoral, pudiera iniciar con menos sobresalto.
