A través de su programa de salud, la institución identifica dificultades visuales en alumnos y facilita el acceso a lentes correctivos, tratamientos y cirugías según las necesidades de cada caso
Santo Domingo. – Para algunos estudiantes, leer lo escrito en la pizarra, seguir una lectura o mantener la concentración durante una clase puede convertirse en un esfuerzo diario. Letras que parecen borrosas, cansancio al leer o la necesidad de acercarse demasiado a los libros son señales que pueden pasar desapercibidas, pero que terminan afectando el desempeño de los alumnos en las aulas.
Una de las estudiantes afectadas con esos trastornos visuales era Samantha Alexa Tavares, quien comenzó a presentar dificultades para ver con claridad durante sus clases, además de frecuentes dolores de cabeza. Su familia no sabía que la estudiante padecía de una afección visual, hasta que un día llegó a su centro educativo, Rosa Calcaño Lino, en Samaná, una jornada de salud integral del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE). Allí fue evaluada y se determinó que necesitaba lentes correctivos para mejorar su visión.

“Yo veía que ella se esforzaba mucho para mirar la pizarra y que le daban dolores de cabeza, pero uno a veces piensa que es cansancio o cualquier otra cosa”, expresó Francheliz Tavares, madre de la estudiante.
Samantha es una de las 116,269 estudiantes que recibieron atenciones de salud visual del equipo médico especializado del INABIE durante el año escolar 2025-2026, período en el que 5,499 niños y adolescentes recibieron lentes correctivos de acuerdo con sus necesidades.
El director ejecutivo del INABIE, Adolfo Pérez, resaltó el compromiso de la institución con seguir ampliando y fortaleciendo la obertura de los servicios de salud a muchos más estudiantes.
“Tanto la salud como la educación son prioridades nacionales permanentes del Gobierno del presidente Abinader”, aseguró.

Jornadas de salud
A través de las jornadas realizadas en los centros educativos, los equipos de salud del INABIE identifican posibles dificultades visuales y determinan cuáles estudiantes requieren una evaluación más especializada.
El proceso puede continuar con consultas optométricas u oftalmológicas, prescripción de lentes, medicamentos o tratamientos, según el diagnóstico de cada estudiante.
“A veces un niño no puede explicar que no está viendo bien. Lo que vemos es que se distrae, que no quiere leer o que tiene dificultades para seguir la clase. Por eso es tan importante llevar la evaluación hasta la escuela, porque cuando detectamos una dificultad visual a tiempo podemos darle una respuesta y evitar que esa condición termine convirtiéndose en una barrera para su aprendizaje”, explicó, la doctora Ana Zabala, encargada de Salud del INABIE.
Cuando los lentes no son suficientes
Para algunos estudiantes, corregir la visión requiere más que unos lentes. Durante el año escolar 2025-2026, el programa también dio seguimiento a casos que necesitaban atención especializada y realizó 30 cirugías oftalmológicas a estudiantes con diferentes condiciones visuales en coordinación con centros médicos.
Son historias en las que el proceso comienza con una evaluación en la escuela, pero continúa con consultas especializadas, estudios, tratamiento y, cuando está indicado, una intervención quirúrgica. De esta manera, las familias reciben acompañamiento durante el proceso y los estudiantes pueden acceder a servicios que podrían representar una dificultad económica para el hogar.
Además de jornadas en los centros educativos, el INABIE ofrece servicios de salud en su consultorio ubicado en la sede en horario de 8:00 am a 3:00 pm.
Para hacer una cita, los solicitantes deberán ingresar a la página web del INABIE https://inabie.gob.do/ y registrarse con su número de cédula, correo electrónico y contraseña.
