Renuncia de Javier García deja al PLD debilitado

GUARIONEX ROSA

La renuncia de Francisco Javier García al puesto de coordinador de la campaña de Abel Martínez, proclamado en octubre pasado como el candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, PLD, deja a esa organización con pocas opciones y lo debilita porque el expresidente Danilo Medina dijo que no puede sustituirlo.

La carta que le dirigió García a Martínez se explica bien, aunque no dice que en el fondo el ex coordinador de anteriores campañas gananciosas, podría creer que la candidatura actual es un fardo pesado, porque el proclamado candidato arrastra un problema serio y es que la población, excepto Santiago y entorno, no lo conocen.

Martínez no puede dejar su cargo como alcalde de Santiago y mudarse a la capital para establecer un bastión que lo impulse, contrarrestando la visión de todas las encuestas de que se halla actualmente en un tercer lugar distante del supuesto candidato a la repostulación, Luis Abinader, y del doctor Leonel Fernández.

García, quien ya perdió la candidatura de Gonzalo Castillo, que se mantuvo en primer o segundo lugar según las preferencias de los momentos contra Abinader, cavaría su tumba si el alcalde de Santiago sufriera una apabullante derrota, que es el temor de muchos partidarios quienes se inclinan a un pacto con Fernández.

Medina al parecer hizo bien en anunciar muy pronto, tras la renuncia de García, que no podía ocuparse del cargo, dejando a la organización en apuros para encontrar a alguien con la experiencia y las condiciones que amerita ese desempeño. Medina, quien está sometido a un tratamiento por cáncer, fue sincero.

El ex presidente, quien tiene familiares sometidos a la justicia y verán juicios de fondo en los próximos meses, requeriría abandonar su tranquilidad de espíritu, su dieta puntual y los tratamientos para empujar una causa que desde temprano se ve perdida. A Martínez le afecta la duda de partidarios y el desgaste.

La creencia de que muchos partidarios del PLD están reclamando que la organización se acerque a la del doctor Fernández para echar un pleito, que según las encuestas sería desigual, si se observa que, sumadas las preferencias electorales de las dos organizaciones, no alcanzarían a desbancar de la primacía a Abinader.

El anuncio de García y la negativa de Medina de asumir la coordinación de campaña, tuvo una rápida repercusión en los medios. El diario El Nacional preguntó ayer a sus lectores: “Afecta la salida de Francisco Javier la candidatura de Abel”. La respuesta fue 78% sí y 22% no. Acento cuestionó: “Podrá Abel Martínez relanzar su candidatura y ganar las elecciones”. 95% respondió no y 5%, sí.

La carta de García, respetuosa sí, no deja dudas de que existían diferencias de enfoque en cómo encarar la campaña. Al parecer el grupo de Santiago quería dominar la situación. Dejarían afuera a la doctora Margarita Cedeño de Fernández, quien compitió por la posición frente a Martínez. Lo que se dice es que Cedeño de Fernández se mantiene a un lado.

Martínez no ha querido herir a nadie. Anunció que aceptaba la renuncia de García a coordinar su campaña y la negativa de Medina a ocuparse de la misma. Encontrar un nombre como el del antiguo ministro de Turismo es muy difícil, sobre todo si la percepción interna y exterior es que la campaña no va bien con el candidato, a quien las encuestas maltratan, sin que la culpa sea solo suya.

El boom de Leonel

El boom de que disfrutó el doctor Fernández hace meses, atacando flancos del régimen de Abinader por las alzas de los precios de alimentos y el supuesto descuido del medio ambiente y la educación, no parece que tenga un reflejo en los resultados de las últimas encuestas, que colocan a Abinader puntero, y a Leonel lejos en segundo lugar.

La encuesta de la firma peruana ABC Marketing dijo que si las elecciones fueran ahora, un 52.7% escogería al presidente Abinader, 20.3% al doctor Fernández y 12.7 a Martínez. La medición divulgada a mitad de la semana le otorga a Leonel y a Martínez tan modestos porcentajes que si unieran sus números no batirían al gobernante.

El pasado lunes la encuesta Gallup-RCC reveló que Abinader es favorecido por el 49% de los votos; Leonel, con el 22.2 y Martínez con el 15.5%. La encuesta de Mark Penn publicada también durante la semana, reveló que Abinader concita el apoyo del 47% de los electores, Leonel 32% y Abel 19%.

En los diversos lados del espectro político los resultados que se han divulgado sobre encuestas que miden la intención del voto, suscitan diversas interpretaciones. Pese a las quejas del público sobre su situación ante los precios altos de los alimentos, persiste una impresión muy extendida de que Abinader se repostulará.

El presidente luce que no tiene prisa en hacerlo. Hay quienes creen, como dije en un anterior análisis, que podría esperar a noviembre o diciembre cuando circularán salarios extras, bonificaciones y regalías que suele dar el gobierno para animar las fiestas de final de año y se recogerán cosechas de frutos menores beneficiados por las extensas lluvias de mayo para abaratar los precios.

Los partidarios del presidente Abinader están entusiasmados con los números que tiene en la mayoría de las encuestas el gobernante, cuyo lanzamiento podría hacerle subir unos cuantos dígitos para superar las encuestas que anticipan un empate técnico entre él y el doctor Fernández, cuando es medido solo, e irse en primera vuelta.

Si el PLD y la Fuerza del Pueblo llegaran a un acuerdo antes de los comicios del año venidero, la correlación de fuerza podría experimentar un cambio en alguna medida favorable a la oposición, lo que alentaría las esperanzas del ex presidente quien, de ganar las próximas elecciones, sería electo cuatro veces al puesto. Ahí, el factor de segunda vuelta pesaría.

El doctor Fernández tendría que apurar más el paso para convencer a los donantes de campaña de que el infortunio de Martínez y la negativa razonable de Medina de coordinar su campaña, le abren posibilidades de llegar a un acuerdo con el PLD y, obviamente, otros pequeños partidos adversarios al régimen del cambio.