Hace mucho tiempo que vengo diciendo y escribiendo que la decencia del presidente Luis Abinader ha evitado que el país sepa la tragedia que fueron los 20 años de gobierno del PLD, principalmente los últimos 8 años.
Guido Gómez Mazara, joven brillante, dirigente político de fina inteligencia, aguerrido y valiente ha venido a ser la voz de la verdad para que el país, y principalmente los jóvenes sepan quienes se constituyeron en el ejercicio del poder en peores que el Balaguerismo que los aupo.
Para muchos recordar las diabluras en encuesta, el reparto de posiciones, el uso de la Junta Central electoral entre otras barbaridades es cosa del pasado, pero resulta que no puede seguir siendo así.
El que calla otorga, el que esconde es complice y además es responsabilidad de los dirigentes salirle al paso a quienes quieren decir que el gobierno actual es igual o parecido al de ellos, y ahí es que Guido Gómez Mazara juega el rol que otros no han jugado.
Hacia falta que alguien pusiera en Claro que el gobierno actual es no solamente diferente, sino diametralmente opuesto, que no apoya ni patrocina corrupción ni esconde bagabunderias, que el presidente de la República no tiene hermanos, ni primos, ni tíos, ni cuñados haciéndo uso del poder para venderle al gobierno.
Bien por Guido, le hacia falta al país una voz que despierte a los anestesiados y ponga en su lugar a la perversidad política opositora corrupta
